LO DEJÓ

Ella lo dejó por no saber quererla, por confundir amor con posesión, ternura con control. Ella no se quedó porque él no sabía despedirse. Se fue buscando el aire que en sus manos se extinguía, comprendiendo que el lazo era en realidad un muro. Cambió el refugio inerte por su propia valentía, y el eco de un adiós por un mañana más seguro.