MANOS

Tu mano en mi mano y un destino compartido por delante. Ese calcado sueño, por ser imposible, es lo que más purifica mi lamento en tu ausencia. Porque cuanto más lejana te descubro, más nítida se vuelve tu figura, y cuanto más sé que no llegarás, más hondamente te espero. Hay amores que se consumen en la dicha de poseerse; el nuestro, en cambio, parece alimentarse de la distancia, como una llama que sólo encuentra aire en aquello que le falta. Y así camino, acompañado por tu sombra, sosteniendo entre las manos vacías la forma exacta de todo lo que nunca será.