«SONMEIGO» (JMMT)

EL MICROTEXTO

El microtexto es el presidio que confina e inmoviliza mis pensamientos y los caracteres limitados, la cárcel que enclaustra mis sueños. ¿Y te quejas? Según esta teoría, tú eres el carcelero de tus propias creaciones. ¡¡¡Magnífica incongruencia y paradoja!!! ¿Y te quejas? Algo estás esperando que no te corresponde. 

MI DORMITAR

Este lento dormitar ―lejana tiniebla de unos latidos en cadente mansedumbre― se guía de la inercia del amanecer, y como un vagabundo ofrezco la alborada de un sol sin raíces al diseño de un alba pasajera que objeta mi conciencia en un parpadeo de cuerpos celestes. Sustento y domestico con fruición mis sueños iniciándoles en el suspense de una cuenta atrás, mientras el perenne ahorcado dosifica con firmeza segundos y segundos en tomo a unos labios sin respuesta, y un alejado semblante censura impasible mi rezagada filosofía.

Sueño entonces que pierdo la vida por volver a mis silentes principios, a los primeros años de mi niñez. Entonces, sumergido en un río que espera ahogarse en el mar, mil gelatinas muertas se abren en innumerables yagas y me ofrecen un laberinto de opaca realidad.

Mas, cómplice de mi rubor, censuro cualquier átomo de luz, y camino con el silencio soldando mis talones en suelo de nadie, moldeando veladas memorias en las huellas de mis pisadas y recreándome con las cicatrices que transpiran mis sienes.

Camino sintiendo el vaho de tus palabras que, en un soliloquio de estatuas fetichistas, se ha convertido en un falso ídolo balbuciente y escrutador de cubiertas mutilaciones. Camino por un sinfín de aristas, y sueño con simbolizar la simetría de nuestras voces en un espacio donde tu distancia no se pierda por caminos desiertos, y así recuperar aquellas hospitalarias palabras sembradas bajo el ardiente sol del pasado. Camino desorientado, busco el significado de aquella sincera voz, pero sólo encuentro un fusil encañonándome la boca y escupiendo cruentos argumentos en el interior de mis entrañas.

¡Una vez más mil caretas falsificadoras velan mi memoria en una embriagada obstinación de soles de vencidas primaveras! 

PERENNE HACEDOR DE RECUERDOS

Un instante de seducción penetra en mi recuerdo como una pasada y mutua connivencia se sumerge en el tiempo. Los signos que pueblan el análisis de nuestra generación se desbordan como ríos de lava inquieta surcados por amenazantes tormentas de pasividad. Por mi tosca frente gotas de sangre, sudor y lágrimas gimen en la madrugada como una nebulosa de fantasmas cuando mi mente se proyecta en furtivos símbolos de una pasada gloria, ¡marchitas semblanzas de un solitario corazón en estado feudal! 

LA MISMA LLUVIA

Escucha en qué me convierte la lluvia que lleva años en mi memoria jugando con el mar. Todo es húmeda monotonía. Esta lluvia siempre repite la eterna canción de un árbol de hojas secas que espía mi sombra cuando el viento vulnera tu perfil. Entonces, imagino tu geométrica silueta al trasluz de mis ojos y te confundo precipitadamente entre la vocinglería de falsos sueños. Dibujas una elegante improvisación con las curvas de tu sonrisa y reúnes secretamente mis vibrátiles arrabales en un sótano de cúbicas esferas. Eterna lluvia de tedio y música intacta, tan solo me ayudas a descubrir que tus mejillas escuecen mis ojos cuando la oscuridad nos congrega en una misma ausencia. Nos ignoramos, nos alejamos mutuamente con la proximidad del que espera lo que nunca tendrá. Eterna lluvia de indescifrables imágenes. Eterna lluvia caprichosa. ¿Cuándo volverás a acariciar las entrañas de nuestra claridad? ¿Cuándo, agotada nuestra luz en un intacto suceso, mi ingrávida instantánea se convertirá en un paisaje de círculos congruentes? 

QUIZÁ

Quizá por todo lo dicho desnudo en mis versos, o tal vez por otra inacabada y amarga serenata de fantasmales sangrías nocturnas, no soy capaz de ofrecerte mi cuerpo, limpio y sincero, para disfrutar contigo una irreprochable cadena de fantasmales orgasmos.