Una charla cualquiera es el andamio de un vértigo indescriptible. Mi presente se muestra absolutamente desnudo y a mi memoria sólo acuden deshabitadas habitaciones de hotel.
Una charla cualquiera es el andamio de un vértigo indescriptible. Mi presente se muestra absolutamente desnudo y a mi memoria sólo acuden deshabitadas habitaciones de hotel.