LA MAREA DE LA VIDA

Un recorrido por mi interior se confunde con el recorrido que hago en mi mente todos los veranos por la costa. Cada texto que escribo es una marea distinta, unas veces en calma, otras veces brava. No busco respuestas ni conclusiones. Solo quiero dejar constancia de lo que estoy sintiendo, de lo que voy aprendiendo, de lo que he ido perdiendo y de lo que espero ganar. Tal vez algún día me leas tú, lector desconocido. Tal vez algún día alguien me entienda que estas palabras no hablan sólo de una mujer, sino de todas las formas que tiene el amor cuando no me atrevo a pronunciarlo en voz alta. El mar seguirá aquí, eterno, borrando y escribiendo historias en la arena. Y yo seguiré caminando por la playa con la esperanza de que cada paso me lleve un poco más cerca de mí mismo.