LA SANTA COMPAÑA

La «Santa Compaña» es una de las leyendas más misteriosas, arraigadas y atractivas del folclore gallego.

Es una procesión espectral de ánimas en pena que recorren los caminos de una parroquia durante la noche. Su aparición suele anunciar una muerte o una desgracia, y está siempre envuelta en un ambiente de niebla, olor a cera y al son de una campanita.

Curiosamente, no son solo espíritus: la procesión va guiada por una persona viva, condenada a llevar una cruz y una vela. Esta persona está bajo una maldición y solo puede liberarse si consigue pasar la cruz a otro mortal. La creencia en la «Santa Compaña» tiene raíces en la Edad Media y está vinculada a tradiciones europeas sobre procesiones de muertos.

En Galicia, también se conoce por otros nombres, como «Estantiga», en la zona de Ourense especialmente.

La expresión «Santa Compaña» puede venir del latín sanctam cum pania, que algunos interpretan como los que comen del mismo pan, aunque esta etimología es muy discutida.

Si te encuentras con la «Santa Compaña» en un camino gallego envuelto en niebla… lo mejor que puedes hacer es evitar coger la cruz que te ofrece el vivo y debes responder con firmeza: «Cruz ya tengo» y cruzar los brazos en forma de cruz. Esto lo obliga a seguir su camino. Además, debes portar una cruz, una estampa de un santo o una figa (amuleto en forma de mano) que puede protegerte de su influencia.

Hay aldeanos que cuentan cómo, al pasar por un cruceiro en plena noche, sintieron un viento repentino y vieron unas luces en procesión que se apagaban al acercarse. Uno de ellos asegura que se protegió haciendo un círculo en el suelo y rezando, y que la comitiva pasó sin detenerlo, pero dijo que nunca volvió a caminar solo de noche por ese camino.