MI VOZ EN SILENCIO

No quiero ser un grito ni un canto. Quiero ser sombra tranquila, presencia que permanece cuando todos se han ido. Escribo sin retorno, como quien guarda una carta que nunca será enviada. Por la noche camino por mi casa como por un libro cerrado, y cada habitación es un recuerdo que respira. El silencio no está vacío, está lleno de nombres, de pasos que ya no vuelven, de palabras que no llegaron a decirse. Mi voz en silencio es solo esto: convertir la ausencia en algo que permanezca.