Con la voz vencida por mil pretéritas leyendas con moldes de derrota y el aliento quebrado por esta enésima ilusión, he alzado la vista ante ti, y la unción con tu estrella ha esculpido en mi nueva primavera un sinfín de ilusiones, un sinfín de nuevas letras, que espero algún día los dos fundamos en una faz sin tinieblas y con los cuerpos desnudos.
