SIN TI

La maleza que crece en mi interior desde que te fuiste está repleta de animales indómitos y de jeroglíficos imposibles de resolver. Tú ya no estás aquí conmigo y lo que parecía un hombre pleno ahora se ha convertido en un esperpento, un museo de debilidades. Entonces, esa repulsiva charla que mantuvimos en la distancia y en la que tú quebraste las bases del andamio que me alejaba de mi enfermizo vértigo, se instaló en mi memoria y me desnuda de nervadura cada vez que sufro tu ausencia. Has dejado mi presente tan corito, tan seco de atractivo que a mi habitación solo vienen murciélagos y gusanos precocinados.