«SONMEIGO» (JMMT)

REACTIVACIÓN DO BLOGUE «RECUNCAR.COM»

(Neste texto mesturo castelán e galego, porque as palabras tamén teñen dereito a viaxar sen pasaporte)

Hai blogues que informan. Outros entretienen. E logo están os que acompañan.

oquintodotempo.com/ naceu para iso: para facer compañía a través das palabras. Sen présas. Sen estridencias. Sen perseguir modas que duran menos ca un café quente nunha mañá de inverno.

Nun tempo onde todo corre, oquintodotempo.com/ aposta por quedarse un intre máis. Por pensar. Por sentir. Por recordar. Por esa escrita que non busca clics compulsivos senón lectores que regresan porque atoparon algo que lles falou por dentro.

Este é un espazo de creación literaria, reflexión e memoria. Un lugar onde viven a poesía, os versos, os libros, as historias e esas emocións que ás veces custan tanto explicar. Aquí conviven obras como A la sombra del verbo, Cando chove por dentro, Galicia queda al norte, Peito de Bronce, Manifesto do galego de andar por casa, Las aristas de mi verdad ou Hatroz, entre outras moitas palabras que seguen buscando casa.

Pero oquintodotempo.com/ non fala só de literatura. Tamén abre as ventás á cultura, á comunicación, á historia, á identidade, á sociedade e a esas pequenas cousas da vida que adoitan pasar desapercibidas ata que alguén decide miralas con calma. Porque ás veces unha reflexión vale máis que cen titulares. E ás veces unha pregunta ben formulada acompáñanos durante semanas.

Aquí non hai algoritmos escribindo titulares imposibles. Hai unha persoa escribindo para persoas. Hai Galicia e hai mundo. Hai memoria e hai presente.

Hay análisis y hay emoción. Hai pensamento e hai sentimento. Hai preguntas. Hai respostas. E tamén silencios, porque non todo o importante necesita facer ruído.

oquintodotempo.com/ é tamén unha defensa natural do galego, do castelán e desa convivencia tranquila que existe nas rúas, nas casas e na vida real. As linguas non compiten. Conversan. Discuten ás veces. E logo acaban tomando un café xuntas.

Máis de 500 publicacións forman xa parte deste camiño. Centos de páxinas escritas desde a experiencia, desde a curiosidade e desde o amor polas palabras.

Pero o mellor segue estando por escribir.

A quen xa leu algunha vez, grazas. A quen chega agora, benvido ou benvida.

Pasa. Le sen présa. Recunca un pouco entre poemas, reflexións, historias e ideas. Detente onde algo che remexa por dentro. Quédate no texto que che faga compañía. E volve cando queiras.

Tal vez atopes unha lembranza. Tal vez unha emoción. Tal vez unha idea. Ou simplemente un lugar onde estar.

Porque oquintodotempo.com/ non é só un blogue.

É unha maneira de mirar o mundo.

E mentres exista alguén disposto a emocionarse cun poema, cunha historia, cunha reflexión ou cunha palabra dita a tempo, seguirá habendo luz acesa nesta casa.

Benvidos a oquintodotempo.com/: Un lugar onde as palabras aínda teñen algo importante que decir.

ENVIDIA

No me molestaba que ella brillara, me molestaba no ser su luz. Aplaudía sus logros con una sonrisa tan perfecta que parecía cortesía aprendida, pero por detrás me rechinaban los dientes como si cada triunfo suyo fuese una factura pendiente que la vida me había pasado otra vez a mí. Mis felicitaciones sonaban a protocolo y mis ojos, apenas disimulados, llevaban la cuenta fría de sus aciertos. Nunca quise superarla; no buscaba kilómetros por delante, sino que ella diera un paso en falso. No deseaba verla mejor, sino herida, porque así recuperaba, aunque fuera por un instante, la posición que me negaban sus pequeños espejos de éxito. Otra vez destrocé su victoria. 

MAREA

Vuelvo a nuestro viejo escritor, que está empeñado en recordar. Incapaz de mirar su tétrico futuro, se enzarza en una imagen del pasado que le reporta un placer efímero, pero glorioso. Lleno de un placer emocional, visualiza el momento en el que conoció a Asunción, una estudiante de Filología que lo abordó cuando él iba ejercitándose en rimas y estrofas camino de la susodicha facultad. Como siempre, los nervios lo bloquearon, y un éxito amoroso se trocó en una escena patética e infantil.  El fracaso vivido fue como un castillo de arena de un niño en una playa desierta antes de un certero y repentino golpe de marea.

EL BARRO

El futurismo fue una de las vanguardias más provocadoras y teatrales del siglo XX. Nació oficialmente en 1909 con el manifiesto publicado por Filippo Tommaso Marinetti en el periódico francés Le Figaro. El movimiento adoraba la velocidad, las máquinas, la bombilla eléctrica, los coches, el ruido y la ruptura total con el pasado. En sus manifiestos gritaban: «¡Quemad las bibliotecas!». «¡Destruid los museos!». Y sus miembros vivían de forma tan exagerada como escribían. Paradójicamente… hoy sus obras están… en museos.

Marinetti contó que una noche conducía a toda velocidad un coche moderno cerca de Milán cuando tuvo que esquivar a unos ciclistas y acabó estampándose en una zanja. Según él, salir cubierto de barro y aceite fue una experiencia casi «mística». Dijo que ese choque le reveló la belleza de la velocidad y de la máquina moderna.

En el manifiesto futurista llegó a escribir algo muy provocador para la época:

«Un automóvil de carreras… es más bello que la Victoria de Samotracia». Aquello escandalizó a media Europa porque estaba comparando un coche con una de las esculturas clásicas más admiradas del mundo. La canción del automóvil comienza con estos versos: ¡Dios vehemente de una raza de acero, / automóvil ebrio de espacio, / que piafas de angustia, con el freno en los dientes estridentes! / ¡Oh formidable monstruo japonés de ojos de fragua, / nutrido de llamas y aceites minerales, / hambriento de horizontes y presas siderales / tu corazón se expande en su taf-taf diabólico / y tus recios pneumáticos se hinchen para las danzas / que bailen por las blancas carreteras del mundo.

Los futuristas odiaban lo que consideraban el peso muerto de la tradición italiana.  No siempre lo decían literalmente, pero sí querían dinamitar el culto al pasado. En una Italia obsesionada con el Renacimiento y la Roma clásica, aquello sonaba casi sacrílego.

El pintor y músico Luigi Russolo escribió en 1913 el manifiesto El arte de los ruidos. Decía que la música clásica estaba anticuada y que la ciudad moderna tenía una nueva orquesta: «motores, fábricas, trenes y sirenas».

Organizaban espectáculos llamados serate futuriste donde mezclaban poesía, música, insultos al público y provocaciones políticas. Los artistas subían al escenario a recitar poemas llenos de onomatopeyas y ruido industrial. A veces insultaban directamente a los espectadores para provocar una reacción. El público respondía entonces lanzando tomates, verduras o sillas.

Y eso era exactamente lo que querían: el arte debía generar violencia emocional y agitación.

En estas últimas entradas, yo he chapoteado en mi barro, y con gusto; pero, salido, con cierta elegancia ad hoc, del chocolate terrenal que había creado, he decidido (finta de Di Stéfano) contarte qué libros tienes en oquintodotempo.com/.

Lo primero que te sorprenderá es el número de entradas.  Las he estructurado en los siguientes libros, que están a tu disposición en el blog antes citado:

  1. A LA SOMBRA DEL VERBO 
  2. CANCIONES COMENTADAS POR JMMT
  3. CANDO CHOVE POR DENTRO
  4. FOTOS E IMÁGENES COMENTADAS POR JMMT
  5. GALICIA QUEDA AL NORTE
  6. HATROZ
  7. LAS ARISTAS DE MI VERDAD
  8. Y MUCHAS COSAS MÁS…

Por el número elevado de entradas, y por el famoso contador de visitas, te recomiendo que leas las entradas en la web, en el blog oquintodotempo.com/

Empecé a escribir con cierta seriedad allá por 1994, cuando me di cuenta de que tenía cierta habilidad en esto de juntar palabras. También presento textos muy recientes y presentaré otros que vaya componiendo.

En este blog hay muchísimas entradas —alguna te gustará, creo—, pero para que no se bloqueen o atasquen, las presento de cinco en cinco.

Saberme leído por ti solo puede reportarme prestigio y notoriedad.

En caso de que quieras contactar conmigo, ya sabes que me encanta, puedes hacerlo a través de mis correos:

jmmaiz@telefonica.net

maiztogores@gmail.com.

Muchas gracias por leerme.

«Sonmeigo», pseudónimo actual mío (JOSÉ MARÍA MÁIZ TOGORES)

«Sonmeigo» parece salido directamente de una balada celta gallega: un ser misterioso que habla poco, mira mucho y probablemente conoce remedios ancestrales para males físicos y sentimentales. «Sonmeigo» es un nombre mezcla musicalidad y magia, como si perteneciera a un druida moderno que toca la zanfona bajo la niebla mientras da consejos ambiguos que terminan teniendo razón. «Sonmeigo» domina la escena con calma sobrenatural y aparece silenciosamente entre los árboles, como si el bosque mismo le hubiese dado permiso para existir. 

DESPEDIDA DEFINITIVA

Se despidió por última vez. En esta ocasión, por su parte, sin dramas, sin lágrimas, sin promesas, sin acariciarme la piel; por la mía, como siempre, con mil ruegos, con los ojos llenos de recuerdos, con una insoportable tristeza ―según ella― y con un futuro de soledades. Como quien apaga la luz y se va sin cerrar la puerta, sabía de la certeza de nuestro adiós. No volverá, me dijo mi alter ego. No hubo despedidas, no, solo la convicción de que ya no era su lugar, ni su historia, ni su dolor, ni mi piel. Y en ese silencio, ella encontró la paz.